Eso es lo que le pasó a este cerezo Prunus avium , el tamaño no era muy grande y su fruta tampoco, de sabor son relativamente buenas, pero esto poco les valió, por lo que iban a cortarlo y poner alguna otra especie.
Esto ocurre en 2008, y como era gente conocida sólo les pedí que retrasaran el corte para poder hacer algunos acodos y salvar algo de ese árbol, es de buena suerte poder toparse con estas oportunidades.
Demoró bastante en enraizar, el tronco era un poco grueso, y esto retrasa la generación de raíces (a mayor edad del tejido, mayor es el tiempo para que se necesita).
Cuando digo que se demoró, no exagero, casi un año después (verano del 2009)el acodo ya tenía suficientes raíces como poder sobrevivir si lo cortaba,no era la fecha adecuada para cortar los acodos, pero de todas formas corrí el riesgo, teniendo en cuenta que los dueños querían sacar el arbol lo antes posible,Acá una foto del árbol y el acodo. Lo hice mediante un anillado completo, hormonas enraizantes y cubierto con turba.
Ahora que acaba la primaver no hay mejor recompensa que poder ver sus llamativos frutos rojos, es cierto le falta mucho trabajo y años de seguir conmigo, pero poder salvarlo ya fué un gran primer paso.
Ya muchas veces he logrado salvar árboles a través de acodos; hibiscos, higueras, bouganvillas y ahora estos cerezos, es algo que nunca entenderé de como alguien puede dedicar esfuerzo y ganas en plantar un árbol y pasados unos años "aburrirse" de él para poner otra cosa,pero cada uno tendrá sus razones, lo más rescatable es que dentro de la "necesidad" de quitar esa planta, aún se dan el tiempo de esperar a que estén listos los acodos y luego actuar, es algo que aún valoro.
Espero que les haya gustado este artículo, a todos los lectores de este pequeño blog les deseo una Feliz Navidad, creyentes o no, es una buena fecha para disfrutar con las personas que queremos.
Saludos
Pablo L.